Umm ar-Rasas se ubica en un terreno ondulado, justo al este de Dhiban. Aparece por primera vez en la Biblia bajo el nombre de Mephaath (Josué 13: I 8). Pasó, seguidamente, a anexionarse a una de las muchas ciudades del reino de Moba, contra el que Jeremías profetizada (Jeremías 48:21). En época de los romanos, se la denominó Castron Mefaath o Mefa´a; de ahí que las principales ruinas del lugar sean una fortaleza del tamaño de una pequeña ciudad (18 x 139 m), donde se asentó una plaza de armas romana. Sin embargo, el tiempo y los terremotos la han reducido a un caos de piedras desperdigadas, con algún que otro arco en pie sobre los escombros.

Se han identificado cuatro iglesias dentro de los muros, en dos de las cuales, del siglo VI, ya se ha excavado. En los muros exteriores de la parte norte, las excavaciones han revelado algunos magnificos mosaicos, de finales del siglo VI y VIII, en los suelos de muchas otras iglesias. El más espectacular está ubicado en la iglesia de San Esteban (colocados en 719 y en el ábside en 756), donde se representan las ciudades de Palestina, Jordania y Egipto. Jerusalén y Kastron Mefaa, modestia aparte, ocupan la posición de honor dentro del diseño. Evidentemente, el Cristianismo siguió presente en la zona aún después de la conquista musulmana en el 636; prueba de ello es la construcción de nuevas iglesias decoradas con todo tipo de lujo.

Dos kilómetros al norte de la fortaleza, permanece en pie una alta torre, con una cruz esculpida en tres de las caras y una única cámara en la parte superior. Se cree que pudo ser uno de los pilares de los estilitas del siglo VI, cerca de la cual se hallan una iglesia, un edificio de tres plantas y cisternas excavadas en la roca.