Qasr Amra Tours

Dos días después de haber descubierto Qasr at-Tuba, Alois Musil divisó Qusayr (palacito, en árabe) Amra, un armónico edificio de piedra en Wadi Butm, nombre que deriva de los alfónsigos silvestres de la zona. Dentro, encontramos frescos de colores intensos; algunos de ellos, a pesar de la neglicencia, incendios y pintadas, se conservan en condiciones aceptables.

Se desconoce la fecha exacta de su construcción; sólo se sabe que pudo llevarse a cabo después del 711 y, probablamente, durante el Califato de Walid II. Aunque quizá en su momento se tratase de un complejo mayor, hoy en día sólo se conservan una sala de recepción de tres bóvedas de cañón paralelas; una alcoba y dos pequeñas habitaciones, que dan a la sala de recepción; así como unas termas de tres habitaciones, incluido un caldarium abovedado con un hipocausto, instalado bajo la superficie. Fuera, se conservan una caseta de pozo y un sistema para bombear agua.

Los frescos son únicos, no sólo por su radiente naturalidad, sino por su propia existencia. El primer edicto contra la iconografía lo promovió el Califa Yazid XI (720-724), una vez que ya se habían pintado estos frescos, de representaciones libres sobre la vida humana: escenas de caza, personificación de la Historia, Filosofía y Poesía, músicos, bailarines, mujeres y niños bañándose, así como seis gobernadores de la época riendiendo homenaje (los Emperadores bizantinos y sasánidos, el Rey visigodo de España, el Rey Negus de Abisinia y, probablemente, el Rey de la India y el Emperador de China). Destaca sobre todo el fresco en la cúpula del caldarium: la representación más antigua conocida en los alrededores del cielo visto de noche.