Petra Tombs and Temples

Las tumbas talladas en la montaña al-Khubtha eran de naturaleza real por su grandeza; ¿quién, si no los reyes nabateos, se supone que iba a tener tal inmensas tumbas? Sin embargo, se desconoce qué rey ocupa cada una de las tumbas.

El vasto Palacio Funerario recibe dicho nombre por su parecido con un palacio romano. Próximo al mismo, se sitúa el erosionado sepulcro corintio, una copia menos lograda de El Tesoro, eregido probablemente por Malichus II. A la derecha del mismo, hallamos algunas tumbas de pequeño tamaño que apenas merecen denominarse “reales”. Sin embargo, una de ellas tiene coloridos estratos de roca, como si de seda moiré se tratase; de ahí que reciba el nombre de la Tumba de Seda.

La tumba de la Urna, denominada así por la pequeña urna que se forma en el techo de la misma, es conocida como al-Mahkamah (juzgado) entre los beduinos. El nombre de las bóvedas que sujetan la terraza denominada as-sun (la cárcel) puede deba su nombre a un mito o que se le diera ese uso posteriormente en el tiempo. Datado a mediados del siglo I d.C., podría haberse construido para Malichus II o para su padre, Aretas IV, unos 30 años antes. En el 446, se convirtió en una iglesia. En el 446, se convirtió en una iglesia. Aunque podría dar la dar la sensación de ser un cementerio, por el hecho de estar rodeada de hermosas fachadas funerarias, Petra estaba concebida para albergar a la población y sus fortunas.

Qasr al-Bint, datado en el siglo I a.C., podría haber supuesto el templo principal de la ciudad. Del otro lado del Wadi, el Templo de los Leones Alados recibió dicho nombre por las tallas que dentro del mismo se encontraron. El recientemente excavado “Gran Templo” podría no haberse tradado en absoluto de un templo, sino más bien de un lugar de reunión de autoridades reales o gubernamentales. Se construyó en el siglo I a.C, aunque más tarde se reformó para construir dentro del mismo un teatro, de un aforo de 600 personas.