Petra Treasury and Theatre

Al final del extenso siq (esta enorme grieta en la roca fue y es la entrada a la ciudad más popular), emergimos de la penumbra para encontrarnos de frente con la deslumbrante fachada de El Tesoro (al-Khazneh), tallada con todo tipo de motivos florales, dioses y personajes mitológicos de la tradicción nabatea y griega, tales como Castor y Pollux guiando, montados a caballo, las almas de los muertos, amazonas empuñando hachas, Victorias aladas, águilas y una cabeza de Medusa. Todos ellos, símbolos funerarios. A la cabeza de todos ellos, se sitúa al-Uzza, la diosa predilecta de Pedra, tallada junto las diosas griegas Afrodita y Tique, la diosa egipcia Isis, sobre la que recae el dominio del Infierno y los espíritus de los muertos. Por su rica simbología funeraria, el Tesoro estaba evidentemente vinculado al culto que los Nabateos rendían a la muerte, aunque se desconoce la fecha y la verdadera función de la edificación. Algunos eruditos señalan que Aretas IV habría mandado construirlo, una teoría que se ha visto reforzada por el descubrimiento en 2003 de antiguas tumbas, excavadas en la roca a los pies de El Tesoro, dentro de las cuales se encontraron fragmentos de cerámica pertenecientes a la segunda mitad del siglo I d.C.

Tras el Tesoro, el Outer Siq nos conduce a un teatro de un aforo para 5000 personas, esculpido justo en la mitad de una de las mayores áreas funerarias por razones, aparentemente, incoherentes. Aunque lo diseñaron los Romanos, el estilo de la ejecución es totalmente nabateo. Se esculpió en la roca, probablemente, durante el gobierno de Aretas IV. Sin embargo, se desconoce qué se representaba en el lugar. ¿Clásicos griegos? ¿Obras representadas por nabateos nativos? ¿Comedias, tragedias o representaciones religiosas? No lo sabemos.