Machaerus - Mukawir Tours

El nombre originario de esta colina, Al- Mishanaqa (las horcas, en árabe), es muestra de su ya temprana importancia y notoriedad, ya que el encarcelamiento y ejecución de San Juan El Bautista se vincula a la fortaleza que corona dicha colina. Se ubica de manera espectacular en las montañas del suroeste de Madaba, desde donde se divisa el Mar Muerto. La fortaleza de Maqueronte se encuentra cercana a la pequeña ciudad de Mukawir, cuyo nombre es muestra de su antigüedad. Pero la historia de Maqueronte es anterior a la de San Juan Bautista.

En un principio, Alexander Jannaeus (103- 76 AC), soberano hasmoneo, construyó una fortaleza para defender su territorio oriental, Peraea, del avance de los Nabateos. Tan inexpugnable resultaba la fortaleza que la viuda de Jannaeus y su heredera, Alexandra, guardaron allí su fortuna. Sin embargo, al final resultó no ser tan inquebrantable, ya que en el año 57 a.C., diez años después de la muerte de Alexandra, momento en que la región estaba sumida en una guerra civil entre sus dos hijos, los romanos impusieron su control y se hicieron con el poder de esta estratégica fortaleza, siendo demolida prácticamente durante la incursión. Para poner punto y final a la Dinastía Hasmonea, el Senado romano proclamó a Herodes (posteriormente denominado “el Grande”) rey de la población y las tierras que habían estado bajo el control de sus predecesores hasmoneos. Maqueronte, construida por Herodes, tenía una doble finalidad: una lujosa y segura residencia veraniega, así como una defensa contra sus vecinos, los Nabateos. Según el coetáneo historiador Josefo, Herodes construyó un muro al principio de la cima y erigió torres en las esquinas del mismo, de unos 27 metros de altura. En el medio, construyó un palacio, sobrecogedor en tamaño y belleza.

A la muerte de Herodes, cuando su reino se hubo repartido entre sus tres hijos supérstites, la zona recayó sobre Herodes Antipas. Unos 30 años después, Antipas se divorció de su mujer (princesa nabatea, hija de Aretas IV), para casarse con Herodies, la mujer de su hermano Filipo. Una vez repudiada, se marchó de Maqueronte para cruzar la cercana frontera con el Reino nabateo y, desde allí y bajo la proctección del ejército nabateo, se dirigió hasta la capital del reino de su padre, en Petra.

Juan El Bautista, quien había condenado el divorcio y el nuevo matrimonio de Antipas sin tapujos, también estuvo en Maqueronte, aunque como prisionero. Josefo señala que fue ahí donde Salomé, hija de Herodías, bailó y reclamó la cabeza de El Bautista sobre una bandeja, ante la provocación de su madre.

A la muerte de Herodes Antipas, los Romanos se apoderaron de su territorio para asentar un contingente de soldados en Maqueronte. Sin embargo, en el año 66 d.C., al comienzo de la Primera Guerra Judeo-Romana, un grupo de rebeldes se hicieron con la fortaleza. Su alivio fue breve, ya que poco después de la caída de Jerusalén en el 70 d.C., el Gobernador de Judea, Lucilius Bassus, lideró el asalto al castillo, destruyéndolo por completo. Debajo del puente, aún se pueden apreciar las fortalezas que los romanos construyeron a modo de asedio y las rampas para el asalto final. Sin embargo, la rampa nunca se llegó a utilizar, ya que los judíos se rindieron.