temple of hercules citadel amman

Jabal Al-Qal´a o Colina de la Ciudadela, en forma de L, ha estado habitada desde, al menos, la Edad del Bronce Antiguo, momento a partir del cual se fortificó en varias ocasiones. Muestra de ello son las sólidas murallas pertenecientes a la Edad del Bronce Medio, que recientemente se han excavado en el suroeste de la montaña. Sin embargo, escasos son los restos arquitectónicos que perduran de dichas épocas. La mayoría de lo que podemos contemplar hoy en día son restos romanos, bizantinos y omeyas que dan fe de lo que una vez hubo allí.

El Templo de Hércules, la edificación romana más significativa, se contruyó, según reza una inscripción, siendo Geminius Marcianus gobernador de la provincia de Arabia (162-166 d.C), dedicado a los co-emperadores Marcus Aurelius y Lucius Verus. No fue el primer santuario en alzarse en la zona, ya que se han encontrado restos de un santuario que data de la Edad del Hierro, probablemente dedicado al dios amonita Milcom. Asimismo, se cree que la gran roca expuesta en el centro del Tempo de Hércules forma parte de un santuario anterior.

Las piedras y columnas del templo se reutilizaron para la iglesia ubicada en el noreste de la ciudadela, construida entre los siglos V-VI. Se levantó para satisfacer las necesidades espirituales de la pequeña comunidad cristiana, que hizo de la ciudadela su residencia habitual y lugar de trabajo.

En el periodo omeya, el material de la edificación romana se reutilizó para levantar un palacio y oficinas, en el mismo recinto que podría haber ocupado un segundo templo romano. Sirvió de cuartel general del gobernador principal, nombrado por los califas omeyas de Damasco. Aún perdura el monumental vestíbulo, conservando toda su altura (a pesar de haber sido restaurado recientemente con una cúpula de madera): una majestuosa sala de espera para aquellos que quisieran entrevistarse con el gobernador. Entre el palacio y el único edificio moderno de la ciudadela, el Museo Arqueológico, yacen los restos de la mezquita omeya. Al oeste del vestíbulo, encuentramos una enorme cirterna circular que suministraba agua al palacio.