The NabataeanTemple, Khirbet Tannur

A 100km al norte de Petra, coronando una montaña en forma de cono que se erige en pleno Wadi al-Hasa, se sitúa un espectacular templo nabateo y centro de peregrinación. Tras las excavaciones de un equipo americano en 1936-1937, no se ha podido asociar ninguna población a la zona. El primer altar nabateo, de pequeñas dimensiones y prácticamente cúbico, se construyó a finales del siglo I a.C., en lo que podría haber sido un importante asentamiento edomita. Entre las ruinas, los excavadores encontraron restos carbonizados de trigo y animales que los peregrinos habían sacrificado como ofrenda a sus dios hace 2000 años.

Unos 100 años después, se agrandó el santario para ocupar la cima de la montaña por completo; un sagrado recinto empedrado, con columnas a ambos lados y cuatro salas (triclinia) para la celebración de ceremonias, rodeado de un gran altar que, ahora, encierra el más antiguo. Dentro, se consagraban las estatuas de las divinidades para las que se había construido el templo:

el edomita Qos y el sirio Atargatis. Corona la entrada una más que especutacular talla de Atargatis, en cuya cara y cuello brotan hojas, y en cuya cabeza se posa un águila, el tributo de Qos. Esta talla, entre otras, sugiere un ciclo de ritos siguiendo el calendario agrícola.

En el siglo II, se volvió a agrandar el templo y se añadieron más tallas, sobre todo de Atargatis; algunas de ellas, con gavillas de grano o un delfín sobre la cabeza. El templo se mantuvo como centro de peregrinaje hasta finales del siglo III o mediados del IV d.C.