kerak castle, Karak

La impresionante fortaleza de la época de las Cruzadas, Krak de los Moabitas o El Pedro del Desierto de las Cruzadas, se eleva sobre el valle y las montañas como si de una gran barca que navega entre olas de roca se tratase. Se ubica de manera estratégica: en mitad de un terreno propicio para la agricultura; en los cruces de caminos entre las rutas comerciales norte-sur de la Carretera del Rey y en la ruta este-oeste, que va desde Wadi Karak hasta el Mar Muerto, dibujando el borde del desierto oriental. Los orígenes del Karak se remotan, al menos, a la Edad del Bronce Tardío. En la Edad del Hierro, as Kir-haraseth era una de las mayores poblaciones del Reino de Moah bajo el gobierno de Mesha (ca. 853- 830 a.C.). Se nombra en las profecías de Isaías, en las cuales rara vez se mezclaba el mensaje de fatalidad con lo que podría haber sido un manjar de la zona (hasta ahora desconocido). “Dejad que lloren por Moah. Lamentad, completamente afligidos, la muerte de las tartas de uva de Kir-hareseth” (Isaías 16:7). Las esculturas, los tambores de columnas y las distintas inscripciones parecen indican que fue una renombrada población en tiempos de los Nabateos, Romanos y Bizantinos, ya que acuñaba su propia moneda en el siglo III y aparece en un lugar destacado del mapa mosaico de Madaba bajo el nombre de Characmoba. Sin embargo, estas ancestras poblaciones fueron arrasadas por la construcción del nuevo castillo de los Cruzados.

Oultrejourdain, provincia al este del Río Jordán bajo el dominio de los Cruzados, se situaba originariamente en Montréal (actual Shobak). En 1142, el Señor de la provincia, Payan le Bouteiller, mandó la construcción del nuevo castillo, tras haber calculado la posición más estratégica en el Karak. El castillo se completó teniendo a la familia Milly como señores de la provincia (a partir de 1161), la cual llevó una vida mucho más ostentosa que la de cualquier rey occidental.

En 117, Etiennette de Milly, heredera de Oultrejourdain, tomó a Renaud de Chtillon como su tercer esposo, uno de los Cruzados más crueles e hipócritas. Tras los repetidos ataques de Renaud contra caravanas y embarcaciones musulmanas de peregrinaje en 1181 y 1182, haciendo caso omiso a la tregua pactada, el líder ayyubí, Saladín, le juró venganza. El asedio de Karak al que se procedió en 1183 coincidió con el matrimonio del hermano de Etiennette, Humfried von Toron, con la princesa Isabel de Jerusalén. Etiennette, de manera diplomática, envió comida del banquete a Saladín, el cual preguntó eln qué torre se alojaba la pareja de novios y ordenó su asedio para detener su bombardeo. Al final, tuvo que levantar el asedio, acción que repitió al año siguiente.

Tras la derrota de los Cruzados en la batalla de Hattin en 1187, tal era la indiganción de Saladín con Renaud por no haber éste cesado las redadas contra los peregrinos, que fue él mismo quien lo decapitó. En 1188, tras un asedio que duró cerca de un año, el Karak finalmente se rindió al ejército de Saladín, la mejor alternativa al hambre.

Karak permaneció bajo el dominio ayyubí hasta que el Sultán mameluco Baybars lo conquistó en 1264. Tanto éste como sus herederos restauraron significativamente el castillo. En 1326, el castillo impresionó al viajero Ibn Battuta que lo denominó “El Castillo del Cuervo”. En tiempos de los Otomanos, gobernaron el Karak distintas familias de la zona. Tras la Primera Guerra Mundial y hasta que el Emirato de Transjordania fue instaurado en 1921, supuso el centro administrativo británico. Hoy en día es el centro de un gran distrito.