Roman Theatre Amman

El más imponente y mejor conservado monumento de la Philadelphia romana es su teatro. Según una inscripción, fue construido durante el reinado de Antonino Píus (138- 161 d.C) para albergar a 6000 personas. El teatro y el odeón, éste último con una capacidad para cerca de 500 personas, se ubicaban a ambos lados de un foro columnado. En un principio, ambas construcciones estaban dispuestas junto a un arroyo y una calle principal, la Decumanus Maximus. Hoy en día, el arroyo transcurre por una tajea; la calle se ha prologado con más tramo de carretera. El Propylaeum, que tampoco se conserva, constituía en su momento un puente de tres arcos situado al norte del foro, junto al arroyo y la calle. Suponía la entrada a la escalinata que llegaba hasta la ciudadela y de la que los viajeros han hecho referencia hasta 1911.

Jabal Jofeh, la motaña sobre la que se levantó el teatro, pasó a conformar la residencia habitual de la alta sociedad durante los primeros años de vida del Emirato de Transjordania; esto es, los años 20 y comienzo de los 30 del siglo XX. Seguidamente, Jabal Amman acogió a dicha clase social, que terminó por ubicarse, hasta hoy en día, en Abdoun, mucho más al oeste.

En 1948, el teatro y las viejas tumbas dispuestas por toda la colina sirvieron de primer refugio para algo más de 50.000 palestinos que huían de sus hogares dentro de lo que, posteriormente, se convertiría en Israel. En dos semanas, la población de Ammán prácticamente se duplicó. Muchos permanecieron en Jordania como ciudadanos jordanos y, poco a poco, remplazaron sus tiendas por estructuras más estables, superpuestas, hoy en día, las unas a las otras en las laderas de las montañas de la ciudad.