Tour to Dead Sea

La frontera occidental de Jordania transcurre por debajo del nivel del mar en la mayor parte de sus 360 km de longitud, siguiendo la factura dibujada por el Jordán a su paso. El Mar Muerto se ubica en pleno corazón de la fractura del Jordán, a unos 400 metros por debajo del nivel del mar, el lugar de menor altura de la Tierra. Forma parte del Gran Valle del Rift, que se extiende desde el sur de Turquía, pasando por Siria, Jordania y el Mar Rojo, hasta Mozambique por el sur y el África oriental por el oeste.

El cataclismo a partir del cual se formó la factura comenzó hace 30 millones de años, repitiéndose hasta hace 15.000 años. El resultado son montañas por el este que se elevan 1500 metros por encima del Mar Muerto. Hasta hace 100.000 años, la fractura era una extensión del Mar Rojo. Entonces, las aguas retrocedieron, formándose el salado Lago Lisán, 200m más elevado que el actual Mar Muerto. Hacia el año 10.000 a.C, el Lago Lisán se reduciría cada vez más, quedándose el Mar Muerto y el Lago Tiberíades fusionados por el Valle del Jordán.

Tiberíades se convirtió en un lago de agua fresca, pero el Mar Muerto, sin salida de corrientes, permaneció salado. Debido a que las distintas fuentes del Río Jordán sirven para abastecer las necesidades de Israel y Jordania, el nivel del Mar Muerto ha descendido en picado en los últimos 50 años. El nivel continúa descendiendo cerca de un metro por año; la fractura sigue moviéndose.

Cada año, los Nabateos cosechaban betún procedente del Mar Muerto, un negocio muy rentable por vendérselo a los egipcios, que lo utilizaban para embalsamar a sus muertos. Hoy en día, apenas existe betún. Hoy se obtiene, sobre todo, potasio, así como sal de mesa, comésticos y productos terapéuticos.