La inscripción en latín sobre la puerta principal de esta fortaleza, insólitamente bien conservada, apunta a que Aurelius Asclepiads, posteriormente Gobernador de la provincia de Arabia, la construyó entre 293 y 305 d.C., dedicado a los co-emperadores Diocleciano y Maximiano, dos de los mejores gobernadores, y a sus dos correspondientes emperadores. Conformaba una de las fortelazas dentro de una cadena, con una distancia de un día a pie entre cada una de ellas, que se construyó en un periodo de mayor inseguridad dentro de la provincia romana de Arabia. Entre las distintas fortalezas, se erigieron torres de vigilancia desde las que, rápidamente, se enviaban señales de una fortaleza a otra en caso de que se necesitasen refuerzos.
Qasr Bshir, de forma casi cuadrada, tiene su entrada principal en mitad del lado más extenso, al suroeste. El patio central estaba rodeado de habitaciones, dispuestas en dos pisos. En el piso inferior, se construyeron pesebres en los muros, lo que hace pensar que la fortaleza era la base de un regimiento de caballería. Las habitaciones de la planta superior, seguramente, las ocupasen los soldados. En cada una de las cuatro esquinas, se alza una torre cuadrada de tres pisos de altura, a los que se accede a través de una escalera de caracol cuadrada, situada en una esquina de cada una de las torres.
El suministro de agua en la fortaleza era perfecto: tres cisternas fuera del recinto, otras dos labradas en la superficie del patio central, así como un inmenso embalse a uno 500 metros al suroeste, también de construcción romana. Los ganaderos de la zona hacen uso de ésta última para dar de beber a su ganado.