Antes de organizar sus vacaciones en Petra, ha de saber algunos datos esenciales sobre este impresionante paraje. Petra se ubica a 230 km al sur de Ammán. Visitar Petra es un sueño hecho realidad para muchos viajeros, ya que es uno de los lugares arqueológicos más conocidos de Jordania, elegido como una de las nuevas siete Maravillas del Mundo y declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

Petra, que en griego significa “roca”, fue la capital del reino de los Nabateos. Los tours por Petra no pudieron realizarse hasta que un erudito suizo descubrió la zona en 1812, a la que se accede a través de un estrecho desfilero (siq), que alcanza en muchas ocasiones los 50 metros. Los visitantes que llegan para pasar sus vacaciones en Petra encontrarán al final del siq un impresionante monumento de 30 metros de altura, excavado en la roca de color rosa. Conodido como El Tesoro o Al-Khazneh, en árabe, es el monumento más elaborado de Petra. Petra experimentó su mayor momento de auge durante el siglo I a.C., cuando contaba con una población de 30.000 habitantes. Durante la antigüedad, los mercaderes llegaban hasta Petra en caravanas de camino hacia Gaza o Siria por la Ruta de las Especias.

Tours por Petra en la actualidad

Aunque en la actualidad son cientos de miles los turistas que pasan cada año sus vacaciones en Petra, hasta 1980 viajar a Petra era complicado, ya que no había nada más que un pequeño hotel en la región de Petra: el hotel Nazaal, donde Agatha Christie escribió su novela Cita con la muerte en 1933. Hoy en día, los tours a Petra se conciertan muy fácilmente, debido a la buena infraestructura turística de Wadi Musa, población de 25.000 habitantes, ubicada fuera del perímetro arqueológico y que vive prácticamente del turismo.

Hoteles en la Ciudad

Hoy en día, el alojamiento se puede concertar en el mismo momento que los tours a Petra, ya que Wadi Musa cuenta con una amplia red de hoteles de distintas categorías. Los mejores hoteles son los que están ubicados cerca de la entrada al recinto arqueológico: el Mövepick de Petra (5 estrellas), Crown Plaza (5 estrellas) y el Petra Palace (3 estrellas). La mayoría del resto de hoteles de buena calidad están ubicados en la montaña desde la que se divisa Petra, tales como el Marriott de Petra (5 estrellas) y el Nabatean Castle (5 estrellas). Dentro de la oferta hotelera, se incluyen dos ciudades agrículas del siglo XIX, convertidas en hoteles de lujo: Beit Zaman en Wadi Musa y Taybet Zaman en Taybe, 12 km al sur de Wadi Musa.

Además, existen dos campamentos alrededor de Petra, ubicados en la zona de Baida: el King Aretas, campamento de categoría, y el Ammareen, mucho más básico, propiedad de la cooperativa de Beduinos de la zona. Por lo tanto, sus vacaciones en Petra no suponen un quebradero de cabeza con respecto al alojamiento.

Restaurantes y Vida Nocturna

Desgraciadamente, no existen restaurantes de buena cualidad fuera de los principales hoteles de 5 estrellas en Petra; por no hablar de la vida nocturna que es inexistente. Por ello, la mayoría de los que pasan sus vacaciones en Petra prefieren relajarse, después de un día en las ruinas de Petra, en la piscina del hotel.

Viajes de Incentivos en Petra

Somos expertos en convocar y organizar viajes de incentivos en Petra, con un recurrido por el magnífco patrimonio de la zona, su historia y arquitectura insólitas. La temática del viaje puede ser diversa. La ubicación puede variar desde el monumento de la Pequeña Petra (Beida) hasta la zona próxima al recinto arqueológico inclusive.

La Noche

Todos los lunes, miércoles y jueves, puede disfrutar de la experiencia “Petra de noche” durante su viaje a Petra, 3 días a la semanas: un tour con la única luz de las velas, para el que se pueden concertar guías turísticos.

La Cocina

Los amantes de la buena comida tienen una cita pendiente con “La cocina de Petra” durante sus vacaciones en Petra. Cada noche, siempre con reserva anticipada, aprenderán a preparar comida árabe durante su estancia en Petra, con la ayuda de un chef de la zona y mujeres de Wadi Musa.

Información turística

La ancestra Petra se ubica en la impresionante barrera de montañas multicolores de arenisca, paralela a Wadi Araba. Formada por el primitivo cataclismo que derivó en la fractura del Jordán, las montañas fueron esculpidas durante millones de años por el viento, la lluvia y los terremotos hasta lograr un paisaje de ensueño.

Durante su tour por Petra, podrá apreciar que dispersos entre estas exuberantes formas de la naturaleza están algunasde las obras más espectaculares del hombre, esculpidas en las escarpadas caras de la roca hace unos 2000 años por los Nabateos, una tribu originariamente nómada de la Península de Arabia. Se desconoce cuándo comenzaron a llegar a Petra, aunque se apunta a que podrían haber aparecido ya en el siglo VI a.C., como comerciantes que se desplazaban de un lado a otro de la ruta que servía para transportar sus mercancías más valiosas, como olíbano y mirra, desde el sureste de la Península de Arabia, para cultivarlos en Gaza y, desde allí, exportarlos a Europa.

No existen evidencias de los Nabateos en Petra anteriores al año 312 a.C., a partir del cual ya habían obtenido un vasto caudal gracias al comercio. En una ocasión, durante la época en que los generales de Alejandro Magno luchaban por el imperio de éste, uno de ellos, Antígono el Tueto, atacó Petra mientras los hombres acudían a una reunión nacional, quedándose las mujeres, los niños, los ancianos y el patrimonio en la cima de una gran montaña, bien dentro de la propia Petra o cercana a esta. Tras haber masacrado a la mayoría, los Griegos sólo puedieron hacerse con una cantidad de plata e incienso, ya que fuerono asaltados y asesinados por los Nabateos que seguían, desde entonces, sus pasos.

Aunque desde, como mínimo, el 168 a.C. ya contaban con reyes, sólo fue hasta principios del siglo I a.C. cuando los Nabateos se asentaron definitivamente y convirtieron su sede temporal en una impresionante capital. La tecnología que empleaban era simple: picos y cinceles con los que nivelaban las cimas de las montañas para crear espacios en los que adorar a sus dioses, escaleras con las que alcanzarlos, canales para traer el agua desde kilómetros, bellos templos, palacios, mercados y hogares. Y esculpieron hermosas e imborrables fachadas arquitectónicas en la roca en honor a sus muertos.

Para defender o expandir su territorio, los Nabateos se enfrentaron en repetidas ocasiones al reino de Judá y Siria. Aretas II (ca. 100. 96 a.C.), su hijo Obodas I (96- 86 a.C.) y su nieto Aretas III (86-62 a.C.) expandieron sus dominios, en gran parte a expensa de Siria por la caída de los seléucidas. Sin embargo, cuando Pompeya se anexionó a Siria en el 64 a.C., los Nabateos se vieron obligados a tratar con la provincia romana de Siria, al norte, y sus clientes del Estado de Judea, al oeste. Los Nabateos continuaron siendo independientes, gracias a la prudente diplomacia con Roma llevada a cabo por reyes nabateos, bendecidos con la vejez. El más destacable de entre todos los reyes fue Aretas IV (9 a.C.- 40 d.C.), que inició muchos de los más bellos monumentos de Petra. Los dos últimos reyes nabateos, Malichus II (40- 70 d.C.) y Rabbel II (70- 106 d.C.), pasaron la mayor del tiempo en Bostra (actualmente en Siria), que terminó por convertirse en una capital alternativa. A la muerte de Rabbel en el 106, sus dominios se anexionaron al Legado romano de Siria en nombre del Emperador Trajano y se incorporó como elemento principal de la nueva provincia romana de Arabia.